Actualización COVID-19: Más información

Actualización COVID-19: Más información

Hombre joven enseñando las entradas en el pelo

Cuándo es el mejor momento para hacer un injerto capilar

Los injertos de pelo se han convertido en una solución más que viable para quienes ven comprometido su aspecto a causa de la caída. Sin embargo, hay que saber dar con el momento más adecuado: no demasiado pronto, para evitar resultados irregulares, ni demasiado tarde, cuando la calvicie se encuentra en un punto de no retorno.

Veamos cuándo es el mejor momento para hacer un injerto capilar en función de las variables más frecuentes del análisis de cabello.

Índice


  1. ¿Cuándo deberíamos hacer el injerto capilar?
  2. Otros factores a tener en cuenta
  3. Casos en los que el injerto se desaconseja
  4. En resumen: claves para encontrar el momento correcto

¿Cuándo deberíamos hacer el injerto capilar?

Antes de someterse a este tipo de tratamiento quirúrgico, lo principal es que sepa reconocer cuándo hacer el injerto capilar para que este se mantenga de forma satisfactoria y duradera a lo largo del tiempo.

Muchos hombres y mujeres se alarman al ver que su pelo pierde densidad, que se cae más frecuentemente o que aparecen las temidas entradas. Estos factores pueden ser los primeros indicativos de una incipiente calvicie, aunque no siempre tiene por qué ser así.

Cuando alcanzamos ciertas edades, el pelo empieza a debilitarse de manera natural. ¿Quiere esto decir que vamos a ir quedándonos calvos poco a poco? Obviamente no, es simplemente una exteriorización más del envejecimiento que experimentamos con el transcurso de los años.

Pero si usted tiene antecedentes familiares, o simplemente quiere conocer cuándo plantearse un trasplante de cabello, aquí encontrará unas pautas generales para saber qué momento es el más adecuado.

ANÁLISIS CAPILAR GRATUITO
100% sin costo ni compromiso

La edad

Hombre de lado con entradas

Antes de la treintena, la línea del pelo aún está formándose. Por eso se desaconseja empezar el tratamiento antes de los 25, incluso habiendo una pérdida temprana del cabello.

Durante estos años, la caída capilar está todavía asentándose, por lo que puede haber cambios y recesiones naturales en ese proceso. No obstante, hay pacientes que optan por la cirugía antes de cumplir los treinta; si bien es cierto que consiguen resultados satisfactorios a corto plazo, ni tricólogos ni cirujanos suelen garantizar unos resultados efectivos a largo plazo.

Lo más recomendable es plantearse un injerto capilar en el momento en el que el patrón de caída está plenamente regulado y sea posible para el cirujano trabajar sobre seguro.

Ante cualquier cambio en densidad capilar, es importante consultar con un médico para determinar las causas, y evaluar un posible tratamiento de prevención.

Las expectativas

Hombre de lado sin entradas

Algo similar sucede en casos en los que la calvicie está excesivamente avanzada. El cabello donante, pese a estar en zonas poco propensas a la caída, es limitado. Si el patrón de caída es muy extenso, combinado con el envejecimiento natural del cabello, es posible que el pelo donante no suficiente en comparación con el área receptora. O que resulte más complejo distribuir correctamente las unidades foliculares disponibles.

Un especialista experimentado será capaz de ajustar las expectativas de su paciente en función de estos y otros factores, y determinar cuándo y cómo debe realizarse el injerto capilar.

Es importante valorar con conocimiento este punto, puesto que de él depende el aspecto final del injerto.

Otros factores a tener en cuenta

La época del año en que se lleva a cabo el trasplante capilar es otro factor a tener en cuenta antes de decidirse por una fecha concreta.

Tras un trasplante capilar FUE, los pacientes pueden volver a su vida laboral normal en uno o dos días. Sin embargo, lo habitual es aguardar entre una y dos semanas por cuestiones estéticas y de discreción: es el plazo que tardan en desaparecer los pequeños puntos rojos característicos de esta intervención, así como la gran mayoría de costras.

Además, debemos planificar también qué momento nos conviene más en función de los cuidados postoperatorios necesarios para el éxito del trasplante. Muchas personas aprovechan, por ejemplo, las vacaciones o el periodo navideño.

Considere que no podrá nadar en unas cuantas semanas y que es imprescindible evitar la incidencia directa de la luz solar en la cabeza.

Casos en los que el injerto se desaconseja

Si bien el injerto capilar suele dar muy buenos resultados en la amplia mayoría de pacientes, hay personas que no siempre son aptas para esta intervención:

  1. Calvicie muy avanzada. En ciertos casos, es posible no disponer de cabello donante suficiente para cubrir los espacios en los que se va a realizar el trasplante. Esta circunstancia se da sobre todo en pacientes masculinos de edad madura, cuyo patrón de calvicie está más desarrollado.
  2. El resultado que se pretende conseguir no es realista. Puede que la idea que tiene en mente sea irrealizable o que la imagen final no se ajuste totalmente a las expectativas del paciente. Especialmente en casos de alopecia avanzada.
  3. Tipo de pelo. Si tiene una textura gruesa y rizada, las probabilidades de éxito son mayores que si el cabello es fino y liso. La cobertura en la zona de la calvicie será mayor y mucho más efectiva y se requerirá un número menor de cabello donante.
  4. Tipo de alopecia. Por ejemplo, el trasplante capilar casi siempre es viable en personas que experimentan alopecia androgenética de carácter hereditario. También en alopecias originadas por una cicatriz que ha dañado el folículo piloso y que pueden aparecer por quemaduras, cirugías o traumatismos. Sin embargo, la alopecia areata queda fuera de este tratamiento, así como la caída transitoria por cambios hormonales, estrés o mala alimentación entre otras. Tampoco suele ser recomendable en casos de alopecia difusa sin patrón, la cual ocasiona cambios impredecibles en la densidad del cabello.
  5. Personas que presentan problemas de cicatrización. No suelen responder bien a esta intervención, pues pueden aparecer en ellas queloides, un tipo de cicatrices rojas engrosadas.

En cualquier caso, será siempre el médico especialista quien diagnostique la viabilidad del procedimiento atendiendo a sus particularidades y expectativas con respecto al resultado final.

En resumen: claves para encontrar el momento correcto

Aunque no hay una edad indicada para realizar un trasplante capilar, por norma general no es hasta a partir de los 30-40 años que la probabilidad de éxito es mayor. Por este motivo, lo fundamental una vez han aparecido los primeros signos de alopecia es acudir a un especialista que sepa diagnosticar su caso.

En función del tipo de alopecia, tipo de pelo y expectativas, el experto le indicará si está en el momento preciso, si debe esperar o si, por desgracia, es demasiado tarde. Si desea saber más sobre sus opciones con el trasplante capilar, consulte con el equipo de Elithairtransplant para llevar a cabo un análisis profesional de su cabello. Anticípese al desenlace y resuelva el problema de raíz.

No Comments yet!

Your Email address will not be published.