Actualización COVID-19: Más información

Actualización COVID-19: Más información

Hombre calvo sosteniendo una maguinilla de afeitar

¿Cuándo es posible realizar un injerto capilar sin rapar?

Realizarse un trasplante capilar a menudo implica que el paciente deba raparse la cabeza total o parcialmente para garantizar que el proceso sea rápido y fácil, y facilitar la labor del cirujano.

Sin embargo, no todos los pacientes, ya sean hombres o mujeres, se sienten cómodos con esta opción. Veamos cuáles son nuestras opciones si lo que queremos es llevar a cabo un injerto capilar sin rapar, mínimamente invasivo.

Índice


  1. ¿Se puede hacer un injerto capilar sin rapar?
  2. Aspectos a tener en cuenta en un injerto capilar sin rapar
  3. El trasplante capilar con rasurado parcial
  4. Conclusión: injerto capilar sin rapar, ¿sí o no?

¿Se puede hacer un injerto capilar sin rapar?

Mujer sonriente con cabeza rapada y bufanda

El injerto capilar es un técnica quirúrgica que permite repoblar ciertas zonas de la cabeza afectadas por la caída, usando cabello extraído de áreas donantes. En la inmensa mayoría de casos las zonas donantes se encuentran en la parte posterior y los laterales de la cabeza del propio paciente. El trasplante capilar no admite usar cabello de otras personas para la intervención, y en muy contadas ocasiones se puede llevar a cabo usando pelo del cuerpo.

Teniendo esto en cuenta, cuando un paciente se enfrenta a un injerto capilar, es más que probable que en el plan de acción se incluya el rasurado de al menos de una de las dos áreas, sino de las dos: el área donante, y la zona que recibe el trasplante. El rasurado se lleva a cabo en la clínica -no está indicado que el propio paciente se rape la cabeza en casa-, y puede ser total, o limitado únicamente a las zonas que juegan un papel en la intervención.

Muchos pacientes tienen dudas a este respecto, y no todos se sienten cómodos con la idea de tener que rasurar total o parcialmente la cabeza para el trasplante capilar. Entre algunos de los motivos más comunes para estar en contra:

  • El paciente tiene el cabello largo y no quiere renunciar a él, especialmente mujeres pero también hombres con melena
  • El cabello rapado no permite «disimular» el trasplante capilar en las semanas posteriores a la intervención, especialmente en la parte posterior de la cabeza
  • Por algún motivo, el pelo tan corto puede verse como algo no socialmente aceptable para el paciente, ya sea por motivos laborales o porque no se siente cómod@ con la cabeza rasurada

El injerto capilar sin rapar no es imposible, pero tampoco es recomendable. Todo dependerá de la cantidad de grafts necesarios durante el proceso de extracción, y de la superficie total afectada por la calvicie.

ANÁLISIS CAPILAR GRATUITO
100% sin coste ni compromiso

Aspectos a tener en cuenta en un injerto capilar sin rapar

Como hemos dicho, el injerto capilar sin rapar la parte posterior de la cabeza solo es posible en un pequeño número de casos.

  1. Trasplante capilar sin rapar. El paciente requiere de un trasplante capilar en zonas muy pequeñas, limitadas a las entradas, patillas o línea de nacimiento del cabello. El número de grafts que se necesitan está por debajo debajo de 1000.
  2. Con rasurado parcial. El paciente requiere de un máximo de 2.500 grafts para cubrir la zona de las entradas.
  3. Con rasurado total. La zona afectada por la alopecia es extensa y afecta a la parte frontal de la cabeza y la coronilla. El paciente requiere entre 3.000 y 5.000 unidades foliculares que deben extraerse del área donante de forma extensiva. La intervención requiere de un rasurado completo de esta zona.

El área frontal o receptora del trasplante también puede requerir del consiguiente rasurado cuando el especialista no pueda apreciar bien el espacio entre las unidades foliculares.

El rapado total de ambas zonas, donante y receptora, es la vía a seguir en la inmensa mayoría de trasplantes capilares. Por su parte, el trasplante capilar sin rapar es una técnica poco habitual, que requiere de más horas de trabajo, mucha pericia, y potencialmente más complicaciones. El índice de pacientes que se decantan por esta opción es muy pequeño debido precisamente a las limitaciones que presenta.

Por norma general, el cirujano siempre recomendará al menos un rapado parcial de la zona donante, ya que esto suele maximizar los resultados del trasplante capilar por los siguientes motivos:

  • El área donante permite al especialista realizar el proceso de extracción más rápidamente, con un área de visión amplio y claro
  • Esto supone menos horas de intervención y por ende menor cantidad de anestesia
  • A diferencia del pelo largo, la longitud del cabello rapado es ideal para un trabajo limpio del profesional
  • Higienizar el cuero cabelludo a lo largo de la intervención es mucho más simple que con el cabello sin rasurar
  • Se elimina el riesgo de que los injertos puedan engancharse con los cabellos más largos
  • En el caso que se rasure también el área receptora, esto permitirá que el implante de las unidades foliculares sea más exacto y rápido
  • El lavado tras el procedimiento será más simple para el paciente que con un trasplante capilar sin rasurar

Vemos qué situaciones permiten realizar el trasplante capilar rasurando únicamente una pequeña zona del área donante y evitando un cambio de look radical en el paciente.

El trasplante capilar con rasurado parcial

Zona receptora de un injerto capilar sin rapar totalmente

El rasurado parcial de la cabeza durante el trasplante capilar implica rapar exclusivamente las zonas de la cabeza de las que se extraerá el cabello. Esta superficie puede ser muy pequeña, en función de los grafts requeridos para alcanzar la densidad capilar adecuada. El cirujano analizará cuidadosamente las características del cabello y el cuero cabelludo, y elegirá selectivamente las áreas óptimas para llevar a cabo las extracciones.

Será el especialista quien, según su análisis y experiencia, sugerirá al paciente la mejor alternativa si éste manifiesta expresamente su deseo de no rapar por completo la cabeza. Entre las ventajas de optar por un rapado parcial para el injerto capilar sin rapar totalmente la cabeza estarían:

  1. El paciente no tiene que cambiar de look y puede mantener su aspecto como siempre
  2. Las costras de la zona donante no son visibles
  3. Se puede disimular mejor el trasplante capilar

Entre los inconvenientes de un rasurado parcial estarían:

  1. La zona donante es más pequeña y por tanto solo permite extraer un número limitado de grafts
  2. Es posible que haya que planificar una segunda intervención pasados los primeros 6 meses
  3. La zona donante tiene más probabilidades de verse dañada al tener una superficie mucho menor de lo habitual

La técnica FUE sin rapar

La técnica de trasplante capilar FUE es uno de los métodos más modernos, innovadores y eficaces en el terreno de los implantes de cabello. A grandes rasgos, consiste en la extracción de injertos o unidades foliculares activas de una zona donante, con el objetivo de trasplantarlos en el área receptora afectada por la calvicie. El cirujano extrae los folículos uno por uno y, tras dejarlos reposar en una solución nutritiva, los implanta en el área receptora inmediatamente después de abrir diminutos canales de implantación con un bisturí.

En gran parte de los casos, tanto el área donante como receptora deben estar rasuradas a una longitud máxima de unos 0,5 mm. Con la técnica FUE, el área donante siempre requiere de un cierto nivel de rasurado, aunque este puede delimitarse a un solo área.

El afeitado en estos casos se realiza en forma de pequeñas líneas o cuadrados en la nuca, de manera que el resto del cabello pueda cubrir la zona rapada con lo que se conoce como “flaps”. Para ello el paciente deberá dejar crecer el pelo lo suficiente los meses previos a la intervención.

El injerto capilar DHI sin rasurado

A través del método de injerto capilar DHI, también es posible llevar adelante un tratamiento con rasurado parcial. Esta técnica difiere del trasplante FUE únicamente en la herramienta que se utiliza para implantar los injertos durante la fase final de la intervención.

En lugar de canales de apertura, el cabello se injerta de forma directa con un lápiz quirúrgico especial llamado Choi Pen, que simplifica considerablemente el proceso. La técnica DHI tiene un precio superior a la FUE, y garantiza igualmente resultados excelentes en sesiones de trasplante capilar más cortas.

La técnica DHI es la única que, potencialmente, podría permitir al cirujano llevar a cabo un trasplante capilar sin rapar ningún área de la cabeza. Como se ha explicado anteriormente, esto solo es posible en casos en los que el injerto sea de muy pequeñas dimensiones, limitado únicamente a la línea de nacimiento del pelo, con un máximo de 1000 grafts.

Conclusión: injerto capilar sin rapar, ¿sí o no?

A pesar de que el injerto capilar sin rapar es técnicamente posible, no es la estrategia más recomendable y a menudo los profesionales en cirugía capilar intentarán otras soluciones alternativas, que resulten menos traumáticas para el paciente como el rasurado parcial en la zona donante usando la técnica “flaps”.

En algunos casos, el rasurado de la zona frontal receptora es inevitable. Esto no debe verse como algo negativo: permite que el procedimiento y sus resultados sean aún más eficaces. El cabello volverá a crecer pasados unos pocos meses y permitirá al paciente lucir su melena soñada.

Si necesita más información sobre estas técnicas de trasplante capilar, o desea conocer el número de grafts necesarios en su caso particular, puede contactar directamente con el equipo de Elithairtransplant, o hacer uso de nuestra herramienta de análisis capilar online. Estaremos encantados de responder a todas sus preguntas y guiarle de principio a fin en este proceso.

Comments are closed.