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Hombre con caída de pelo se peina.

Caída de pelo: causas, tratamientos y prevención

La alopecia es un trastorno que se caracteriza por la caída permanente del pelo. Perder 100 cabellos al día se considera normal. Pero si la cantidad supera esta cifra, estamos hablando de una caída anormal causada por una enfermedad, medicación u otros factores.

La pérdida de cabello puede afectar a personas de todas las edades, sexos y orígenes. Una multitud de causas pueden provocar la caída de pelo en la cabeza o la pérdida del vello facial. Algunas de estas causas son muy comunes como la herencia genética y otras son bastantes frecuentes como la relacionada con la anemia. A continuación, ofrecemos un resumen de las más importantes.

Índice


  1. Las causas más comunes de la caída del cabello
  2. Avances en los tratamientos médicos: la cirugía capilar
  3. Factores del estilo de vida que pueden favorecer este trastorno
  4. Medicamentos contra la pérdida del cabello: lo que hay que saber
  5. Tratamientos no médicos: consejos para probar a diario
  6. Cómo afrontar la caída del pelo: no minimices tu bienestar emocional
Doctora analiza el cabello de un paciente.

Las causas más comunes de la caída del cabello


La alopecia androgenética (calvicie de patrón masculino y de patrón femenino) y la alopecia areata son dos de los trastornos más frecuentes y pueden afectar tanto a hombres como a mujeres. El efluvio telógeno es una pérdida del cabello temporal que también afecta a ambos sexos y que puede ser causada por el estrés o una enfermedad. Además de la genética y las enfermedades, algunos factores relacionados con el estilo de vida pueden provocar la caída del pelo en algunas personas.

La anemia y otras enfermedades que pueden provocar la caída del cabello

Ciertas afecciones médicas pueden desencadenar determinados tipos de alopecia. Por ejemplo, la anemia ferropénica surge cuando la sangre no tiene el hierro necesario para producir hemoglobina. El oxígeno que transportan los glóbulos rojos sanos es vital para el desarrollo de las células, incluidas las encargadas de estimular el crecimiento del cabello.

Otras enfermedades también pueden hacer que más cabello del habitual entre en fase de reposo y se caiga. Algunas de ellas son:

Problemas de tiroides: tanto el hipertiroidismo como el hipotiroidismo pueden provocar la pérdida del cabello. Al principio, el pelo parece apagado, se vuelve quebradizo y frágil. Después, la caída de pelo suele ser difusa y persistente hasta que se trata la afección con medicación.
Enfermedades autoinmunes: si se forman calvas en formas de parches en el cuero cabelludo, tanto pequeñas como grandes, podría tratarse de una enfermedad autoinmune: la alopecia areata.

La alopecia areata total y la alopecia universalis son dos casos extremos de la alopecia areata en las que se pierde la totalidad del pelo en el cuero cabelludo en el primero y la totalidad del cabello y el vello corporal en el segundo. Dado que estas enfermedades son autoinmunes, solo algunos tratamientos han demostrado recientemente su eficacia, aunque limitada, para revertir los síntomas.

Otros motivos que pueden provocar alopecia

La pérdida del cabello causada por una enfermedad puede ser reversible o irreversible (sobre todo si no es tratada o se hace tarde). Por ello, es especialmente importante conocer la causa y descartar otros factores para tratarla con la mayor eficacia posible:

Carencias nutricionales: las raíces del cabello necesitan vitaminas, minerales y nutrientes. Una mala alimentación puede provocar un cabello apagado y su caída. El tratamiento es posible modificando la dieta.
Medicación: La caída del cabello debida a la medicación suele producirse meses después del tratamiento, por lo que a menudo no se asocia al fármaco. Una vez que el producto farmacéutico ha abandonado el organismo, el pelo suele volver a crecer.
Tratamiento contra el cáncer: la quimioterapia y la radioterapia dañan las raíces del pelo en todo el cuerpo. El tratamiento del cáncer provoca una caída general del cabello. Una vez finalizado el tratamiento contra el cáncer, el pelo suele volver a crecer con normalidad.
Estrés: la tensión física o emocional altera el equilibrio hormonal del organismo. El estrés grave y prolongado puede provocar la caída del cabello. Las técnicas de relajación y otros métodos ayudan a reducir el estrés y permiten que el pelo vuelva a crecer.

Aunque los casos se deben analizar individualmente, la caída de pelo permanente producida por una enfermedad puede tratarse en ocasiones con un trasplante de cabello. Cuando la pérdida está demasiado avanzada y otros tratamientos no son eficaces, el injerto de pelo es una solución óptima para recuperar el cabello en las zonas afectadas. Sin embargo, algunas enfermedades como la alopecia areata y determinadas alopecias cicatriciales no son aptas para trasplantes.

Avances en tratamientos médicos: la cirugía capilar


Algunas de las pérdidas de pelo provocadas por enfermedades pueden tratarse con un injerto capilar. Este tratamiento es efectivo en los casos donde la caída está muy avanzada y no es posible reestablecer el crecimiento del pelo en las zonas afectadas. Sin embargo, en algunos trastornos como la alopecia areata no es posible recuperar el pelo con un trasplante.

Factores del estilo de vida que pueden favorecer este trastorno


La genética o las afecciones médicas no son las únicas causas de la caída de pelo permanente o temporal. La dieta y algunos aspectos negativos del estilo de vida también pueden provocar la pérdida del cabello. Por eso, es importante acudir a un especialista médico para identificar los posibles factores desencadenantes con un examen físico y una analítica.

Aspectos relacionados con el estilo de vida que provocan caída del cabello

El estrés agudo o crónico es un riesgo importante para la salud del cabello. Los fumadores también sufren caída del cabello con más frecuencia que los no fumadores. La nicotina contiene una serie de sustancias tóxicas que dificultan la circulación sanguínea y provocan un déficit de raíces capilares.

Peinados agresivos y sedentarismo: un cóctel negativo para la salud capilar

Un peinado inadecuado que no respete las raíces del cabello también puede provocar una pérdida de pelo conocida como alopecia por tracción. También puede caerse si utilizas peinados con demasiada tensión repetidamente y no dejas que el cabello descanse. Igualmente, los productos capilares tóxicos aumentan el riesgo. 

El sedentarismo y la falta de ejercicio es otro factor que puede producir la caída del cabello. Sin suficiente actividad física, la circulación sanguínea se ralentiza y la sangre carece de suficiente oxígeno para cubrir las necesidades del cabello. 

Adoptando una dieta sana y evitando sustancias tóxicas como la nicotina, se puede mantener un cabello sano y evitar su caída prematura. No obstante, si observas que tu cabello se sigue cayendo, acude a un dermatólogo para identificar la causa.

Medicamentos contra la pérdida del cabello: lo que hay que saber


En general, la caída del cabello afecta tanto a hombres como a mujeres. En algunos casos, los tratamientos con fármacos son la primera opción para muchos pacientes. Los tratamientos más comunes para tratar la alopecia androgenética incluyen medicamentos por vía oral o tópica.

Fármacos contra la calvicie más habituales

El minoxidil es el tratamiento más popular para tratar la caída de pelo. Se trata básicamente de un fármaco antihipertensivo, cuyo efecto secundario más positivo es que estabiliza la caída del cabello. Sin embargo, hay que usarlo a diario y si se interrumpe el tratamiento se pierde toda la mejoría.

La finasterida es otro fármaco aprobado por las principales agencias de medicamentos para tratar la calvicie común. Este antiandrógeno permite que el cabello vuelva a crecer durante todo el tiempo que se utilice. Sin embargo, algunos pacientes pueden experimentar efectos adversos relacionados con la función sexual. Asimismo, como puede afectar al feto durante el embarazo, no se prescribe a las mujeres.

La terapia PRP aporta más nutrientes al cuero cabelludo, lo cual permite que se regenere. El tratamiento consiste en extraer sangre al paciente y centrifugarla para separar el plasma. A continuación, el preparado se inyecta directamente en el cuero cabelludo, suministrando las vitaminas y los minerales esenciales a los cabellos debilitados.

Desde finales de los años 90, el desarrollo de tratamientos médicos para combatir la caída del cabello ha evolucionado con rapidez. Los tratamientos actuales se adaptan lo mejor posible a la patología de los pacientes. Sin embargo, en algunos casos de calvicie avanzada, no es posible recuperar la densidad capilar en parte o la totalidad de las zonas afectadas. El injerto capilar es la opción más viable en esos casos, siempre y cuando se cumplan todos los criterios.

Tratamientos no médicos: consejos para probar a diario


Cabello de un paciente con una placa de alopecia areata.

Además de los tratamientos farmacológicos, algunas medidas o rutinas diarias pueden ayudar a que el pelo vuelva a crecer con fuerza en las zonas con menos densidad. Algunos de los remedios más populares son los siguientes:

Combatir la caída del cabello con remedios naturales

El tratamiento natural más adecuado para ti depende en principio de la causa de tu caída del cabello. Si tu organismo carece de vitaminas importantes, los suplementos alimenticios pueden ayudarte a tener un cabello sano y denso.

Cuidado del cabello

Elige champús y acondicionadores con ingredientes que protegen el cuero cabelludo específicamente. Los masajes capilares regulares (con o sin accesorios) complementan la eficacia de los tratamientos.

Vida saludable

Ciertas dietas no solo pueden prevenir la caída del cabello, sino que también pueden promover la salud de los folículos pilosos. La falta de sueño aumenta los niveles de cortisol, la hormona responsable de regular el estrés, lo que puede ser otro factor indirecto que altere el equilibrio del crecimiento del cabello.

Por supuesto, ninguna de estas sugerencias puede sustituir el diagnóstico de un profesional de la salud. Por ello, se debe consultar a un especialista antes de iniciar cualquier tratamiento para combatir la caída progresiva del cabello.

Cómo afrontar la caída del pelo: no minimices tu bienestar emocional


La caída del cabello sigue siendo una experiencia complicada. Hay varias formas de contrarrestar la falta de autoestima o ansiedad que provoca a algunas personas. Lo mejor es hablar de tus sentimientos con alguien de confianza. 

También es bueno investigar todo lo que puedas sobre el tema, ya que cuanto más sepas, más sabrás sobre los posibles tratamientos y menos impacto tendrá la pérdida de cabello en tu calidad de vida.

Debes concentrarte en las cosas que influyen positivamente en tu vida. Puedes aprovechar los grupos de autoayuda y foros en línea para compartir tu experiencia e intercambiar información con gente que esté pasando por la misma situación.

Grupos de autoayuda

Si tu caída del cabello está afectando a tu estado de ánimo, busca ayuda profesional para recuperar tu confianza y autoestima. A continuación, te mostramos un ejemplo de grupo de discusión sobre la caída del cabello:

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