Beber alcohol puede afectar al trasplante capilar

Fumar y beber alcohol tras el injerto capilar: ¿es posible?

¿Afecta fumar y beber alcohol al injerto capilar? Es una de las incógnitas de muchos pacientes. Si bien, el trasplante de cabello es la mejor solución para recuperar el pelo, es fundamental prestar atención a las recomendaciones del médico, ya que estas sustancias pueden traer graves consecuencias durante la cirugía, así como en los resultados.

Por este motivo, en este artículo, hablamos sobre los riesgos que conlleva consumir cigarrillos y bebidas alcohólicas antes y después de su trasplante, cuando debe detener su uso y el momento perfecto para retomarlo.

Índice


  1. ¿Puedo beber alcohol y fumar antes de un injerto capilar?
  2. Consumir alcohol y tabaco después del injerto capilar
  3. ¿Cuándo puedo volver a fumar y tomar alcohol tras un injerto capilar?
  4. Conclusión

¿Puedo beber alcohol y fumar antes de un injerto capilar?

El alcohol y el tabaco pueden ocasionar riesgos durante la cirugía capilar y en el postoperatorio. Se debe restringir completamente su consumo por lo menos durante los 7 días previos al injerto de cabello.

De esta manera, se reduce el riesgo de sangrar más de lo normal al momento de realizar las incisiones en el cuero cabelludo. Además, que ayuda en su recuperación y en el desenlace clínico después de la intervención.

Consumir alcohol y tabaco después del injerto capilar

Bien conocido es que el consumo del tabaco y alcohol repercute negativamente en la salud. Los cigarrillos afectan al sistema respiratorio, pueden causar cáncer de pulmón y enfermedades cardiovasculares. El alcohol afecta al sistema circulatorio perjudicando el flujo sanguíneo. Es decir, las plaquetas se ven afectadas, lo que puede suponer un peligro ante cualquier hemorragia.

Es por ello que, el alcohol y el tabaco son rotundamente desaconsejados, ya que ponen en riesgo la supervivencia de los injertos y por ende, un trasplante capilar sin éxito alguno.

Estos son los riesgos que puede causar el alcohol y el tabaco en el injerto capilar:

Riesgos del alcohol en el trasplante capilar

Hombre negando una bebida con alcohol después de su injerto capilar.
  1. Afecta la anestesia. Beber alcohol antes de la cirugía, trae repercusiones durante el proceso, por esa razón algunas personas tardan más en adormecerse.
  2. Incrementa el sangrado. Debido a que el etanol tiene efectos sobre la presión sanguínea y el nivel de dilución de la sangre, eleva el riesgo de sangrado tras el tratamiento y alarga la fase de recuperación.
  3. Deshidrata la piel. El etanol aumenta la actividad de la renina, la hormona que controla la cantidad de orina que generamos. Esto lleva a eliminar más agua de lo normal, provocando deshidratación en el organismo y una piel más seca; afectando las zonas donante y receptora del trasplante.
  4. Eleva la inflamación. El alcohol afecta la salud capilar, ocasiona hinchazón en el cuero cabelludo por la dilatación de las venas.

Riesgos del tabaco en el trasplante de cabello

  1. Las heridas se curan más tarde. Las diminutas heridas realizadas durante la cirugía en la zona receptora para injertar las unidades foliculares deben cicatrizar y curar en las semanas siguientes a la intervención. Si el paciente consume tabaco, impide el correcto suministro de oxígeno a la zona trasplantada, dificultando el proceso de curación y aumentando el peligro de infección.
  2. Las costras no desaparecen. Cuando la piel tiene problemas para cicatrizar y cerrar heridas, las costras pueden permanecer en la superficie del cuero cabelludo durante más tiempo. Esto multiplica las posibilidades de formar un tejido cicatrizal diferencialmente más grueso y visible.
  3. Existe mayor riesgo de necrosis. Como consecuencia de una cicatrización ralentizada, fumar aumenta el riesgo de necrosis o muerte de la piel, dañando permanentemente los folículos.
  4. Se pueden perder injertos. La nicotina provoca el estrechamiento y endurecimiento de los vasos sanguíneos y disminuye la capacidad de la sangre para transportar oxígeno. Sin los nutrientes necesarios, se pone en riesgo la supervivencia de los folículos trasplantados antes incluso de que comience a nacer el cabello nuevo.
  5. La caída del cabello se vuelve más significativa. La falta de oxígeno y nutrientes en el cuero cabelludo no solo puede poner en peligro los injertos: también afecta al resto del cabello. Si se tiene una predisposición genética a la alopecia, fumar puede acelerar la pérdida de cabello.

¿Cuándo puedo volver a fumar y tomar alcohol tras un injerto capilar?

El injerto de cabello tiene una rápida recuperación, y enseguida puede hacer vida normal. Sin embargo, no se debe retomar la ingestión de bebidas alcohólicas hasta haber concluido con los medicamentos (antibióticos o antiinflamatorios) o tratamientos prescritos por el equipo médico.

En cuanto al tabaco, puede retomarlo idealmente a los 8 días post trasplante.

Conclusión

No beber alcohol y fumar después del injerto capilar, así como limitar totalmente su consumo los días antes del tratamiento es fundamental, ya que pone en riesgo la salud del paciente y el éxito de la operación.

Si el paciente sigue las recomendaciones a rajatabla, puede reducir el riesgo de infecciones y conseguir un resultado óptimo.

El éxito de este tratamiento, no depende exclusivamente de la pericia del cirujano. Una vez el paciente abandona la sala de operaciones, la responsabilidad recae en él, y en los cuidados y estilo de vida seguidos en las semanas siguientes al procedimiento para afrontar la intervención de la manera más saludable.