Beber alcohol puede afectar al trasplante capilar

Fumar y beber alcohol antes y después de un injerto capilar

La caída del cabello es un problema muy común que puede ocasionar en algunas personas la pérdida de autoestima. El injerto capilar es una intervención quirúrgica cada vez más popular, puesto que permite recuperar el pelo en las zonas afectadas por la alopecia. Para garantizar el éxito del trasplante capilar, conseguir una recuperación más rápida y unos mejores resultados, el paciente debe hacer algunos cambios en sus rutinas antes y después de la operación.

Dejar de fumar y suspender el consumo de alcohol temporalmente antes y después de someterse a un injerto capilar son dos recomendaciones médicas, ya que estos hábitos pueden comprometer la viabilidad de la operación. A continuación, te mostramos un resumen del efecto que tienen el tabaco y las bebidas alcóholicas en el trasplante de pelo.

Índice


  1. ¿Qué es un injerto capilar?
  2. ¿Cómo afecta el tabaco al trasplante de pelo?
  3. ¿Cómo perjudica el alcohol al trasplante capilar?
  4. Mejor no fumar o beber alcohol antes y después de un injerto capilar
Hombre negando una bebida con alcohol después de su injerto capilar.

¿Qué es un injerto capilar?

Un injerto capilar es una operación estética en la que se extraen unidades foliculares de una zona donante, normalmente la parte posterior de la cabeza del paciente, para luego implantarlas en las zonas afectadas por la caída de pelo. La intervención es muy sencilla y se realiza con anestesia local.

Los resultados obtenidos tras la intervención dependen del área a tratar y del grado de la calvicie del paciente. Habitualmente los efectos del injerto capilar se empiezan a apreciar en torno a dos o tres meses después de la cirugía, pero para comprobar el éxito de la operación es necessario esperar entre seis y ocho meses. 

¿Cómo afecta el tabaco al trasplante de pelo?

Los pacientes que fuman alrededor de veinte cigarrillos al día deben dejar el hábito por lo menos quince días antes del injerto capilar. De lo contrario, es posible que las unidades foliculares no cicatricen correctamente. También puede ser que se produzca necrosis en el área donde se ha realizado el trasplante por culpa del tabaco. El consumo de cigarrillos no solo afecta a la viabilidad de los injertos, sino que también favorece la pérdida del cabello, sobre todo cuando se tiene una predisposición genética. 

Está comprobado que la nicotina inhibe el suministro de oxígeno a la zona receptora, ya que estrecha y endurece los vasos sanguíneos. Esto dificulta que los folículos recién trasplantados reciban los nutrientes que necesitan, por lo que empeora el proceso de recuperación e incrementa el riesgo de infección. 

Los pacientes que no dejen de fumar antes de la intervención, corren el riesgo de sufrir algunas complicaciones durante la cirugía y en el transcurso de la recuperación. Por eso, se pide que los pacientes dejen de fumar aunque solo sea de manera transitoria y, como mínimo, hasta que se asegure que las unidades foliculares trasplantadas no puedan verse comprometidas.

¿Cómo perjudica el alcohol al trasplante capilar?

El alcohol es una sustancia tan perjudicial que hay que dejar de consumirlo antes de someterse al injerto capilar, al menos una semana antes de la intervención. El alcohol tiene efectos anticoagulantes, por eso está contraindicado antes de someterse a cualquier cirugía. Su consumo puede causar complicaciones durante la operación, ya que al volver la sangre más líquida esta fluye más y por lo tanto puede incrementar el sangrado.

Otro efecto indeseado del consumo de alcohol antes del injerto capilar, es que puede disminuir el efecto de la anestesia. Según algunos estudios en este campo, los pacientes que toman bebidas alcohólicas antes de la operación pueden sentir mayores molestias que quienes no lo hacen.

El alcohol tampoco es recomendable después de someterse a un injerto capilar, porque puede empeorar los resultados. Esto es debido a que hay más posibilidades de deshidratarse y que no lleguen los nutrientes necesarios a las nuevas unidades foliculares. También hay que tener en cuenta que altera el sistema circulatorio y dilata los vasos sanguíneos, con lo que no circula la sangre correctamente por el cuero cabelludo.

La recuperación postoperatoria es tan importante como la propia intervención. Por ello, los pacientes deben seguir las indicaciones del equipo médico para que el nuevo cabello crezca y se desarrolle sin complicaciones.  Aunque no se prohíba expresamente fumar tabaco o beber alcohol durante el postoperatorio, se recomienda evitar estos hábitos durante las semanas posteriores. 

Mejor no fumar o beber alcohol antes y después de un injerto capilar

Aunque normalmente se puede hacer vida normal tras someterse a un injerto capilar, hay que tener en cuenta una serie de cuidados especiales para que el resultado sea un éxito. El equipo médico que lleva a cabo la cirugía es el encargado de dar las recomendaciones a los pacientes, pero algunas de las más habituales son:

  • No consumir alcohol ni las dos semanas previas a la operación ni durante las dos semanas posteriores. 
  • No fumar, como mínimo, una semana antes de la operación.
  • Evitar en lo posible o limitar el número de cigarrillos durante la recuperación.
  • Procurar consumir una dieta sana y equilibrada.
  • No practicar actividades deportivas o con un alto impacto.
  • No exponerse a los rayos solares.

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