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Riesgos de un injerto capilar

¿Qué riesgos tiene un injerto capilar?

El trasplante capilar es un tratamiento al que recurren muchas personas para restaurar su cabello. Se trata de una intervención quirúrgica que se realiza con anestesia local y sin hospitalización. A pesar de ser una operación mínimamente invasiva, hay una serie de riesgos que hay que conocer antes de someterse a un injerto capilar. A continuación, te explicamos los efectos adversos asociados a la propia cirugía y los que pueden surgir durante el postoperatorio.

Índice


  1. Riesgos del injerto capilar durante la operación
  2. Posibles efectos adversos durante el postoperatorio
  3. Cómo minimizar los riesgos del injerto capilar
  4. Conclusión: los riesgos tienen una incidencia y gravedad baja
Médico brindando instrucciones a paciente para su injerto capilar

Riesgos del injerto capilar durante la operación


A pesar de que los mayores riesgos del injerto capilar se dan durante el proceso de cicatrización, existen algunas complicaciones leves que pueden darse durante la intervención quirúrgica:

  • Infección: el riesgo de infección en las zonas donante y receptora puede reducirse al mínimo siguiendo las técnicas de esterilización adecuadas y las instrucciones de cuidados postoperatorios.
  • Anestesia: Aunque con los métodos actuales la incidencia es mínima, el paciente puede sufrir efectos secundarios como mareos, vómitos, dolor de cabeza, etc.
  • Reacciones alérgicas: En casos poco frecuentes pueden aparecer reacciones alérgicas locales relacionadas con la dermatitis de contacto.

Posibles efectos adversos durante el postoperatorio


Algunos pacientes padecen ciertos efectos secundarios después de someterse a un trasplante capilar, sobre todo en las primeras semanas. Durante el postoperatorio pueden aparecer:

  • Hinchazón en la frente. Debido al efecto de la anestesia local, el cuero cabelludo suele hincharse después de cada intervención. Lo normal es que desaparezca pocos días después del implante capilar.
  • Infección. Puede surgir una infección debida a un mal cuidado y el inapropiado lavado de los folículos pilosos implantados. También es posible sufrir una infección si no se protegen de la suciedad las zonas afectadas, o se realizan actividades físicas antes del período recomendado.
  • Picazón. Puede considerarse un riesgo, aunque es un efecto secundario esperable. Puede aparecer tanto en la zona donante como en la zona receptora. Es de suma importancia no rascarse.
  • Mala cicatrización. Con las intervenciones realizadas mediante la técnica FUE se realizan pequeñas incisiones que cicatrizan por sí solas en pocos días. La mala cicatrización puede formar queloides es un riesgo asociado a la técnica FUSS o método de la tira.
  • Foliculitis. La foliculitis es una dolencia cutánea que tiene lugar cuando los folículos pilosos se bloquean o dañan. Estos vellos encarnados suelen resolverse por sí solos mientras el pelo sigue creciendo.

Cómo minimizar los riesgos del injerto capilar


Para disminuir estos riesgos es necesario que seguir las indicaciones del equipo médico sobre los cuidados tras el injerto capilar. A continuación, te resumimos algunas de ellas:

  • Utilizar los productos para el postoperatorio: medicamentos, almohadilla para dormir, etc.
  • Lavar el cabello dos días después de la operación: con cuidado y con el champú y spray sugerido por su especialista.
  • Evitar la exposición al sol: como mínimo durante las 2 primeras semanas.
  • No practicar deporte: se deben evitar las actividades que requieran gran esfuerzo físico durante al menos dos semanas.
  • No utilizar cósmeticos para el cabello: se deben evitar la cera, el gel y la laca durante los primeros seis meses.
  • No rascarse: aunque pique mucho, no se debe frotar, manipular o tocar la zona receptora.

Conclusión: los riesgos tienen una incidencia y gravedad baja


A pesar de tratarse de un tratamiento muy sencillo, el trasplante de pelo también puede ocasionar algún tipo de complicación. Aunque, generalmente, son efectos adversos leves, no deben pasar desapercibidos y hay que hacer lo posible para evitarlos o controlarlos.

Elegir una clínica capilar especializada, que cuente con instalaciones avanzadas y médicos experimentados, es esencial antes de someterse a este procedimiento quirúrgico. Un buen asesoramiento previo y un seguimiento de las recomendaciones del equipo médico durante el postoperatorio son importantes para evitar cualquier efecto secundario.