Padre e hijo con alopecia androgénica

La alopecia androgenética o hereditaria

Hablamos de alopecia androgenética o androgénica cuando la pérdida del cabello coexiste con antecedentes familiares de calvicie en padres o abuelos.

Este tipo de alopecia es una de las más frecuentes pero, a pesar de ser una característica hereditaria, su evolución puede depender de varios factores. Veamos en qué consiste exactamente, cuáles son sus síntomas, y cómo proceder con el mejor tratamiento.

Índice


  1. ¿Qué es la alopecia androgénica?
  2. ¿Cómo se diagnostica la calvicie hereditaria?
  3. ¿Es posible prevenirla?
  4. ¿Qué tratamientos y soluciones hay?
  5. Conclusión: la alopecia androgénica tiene solución

¿Qué es la alopecia androgénica?

Vista desde arriba de la coronilla de un hombre con alopecia androgénica

La alopecia androgénica es el tipo de calvicie más frecuente entre las no cicatriciales. Como su nombre indica, es de carácter genético y afecta al 45 % de los hombres y al 10 % de las mujeres, aunque en este segundo grupo su incidencia aumenta después de los 70 años, para alcanzar el 55 %.

Con la alopecia hereditaria es posible empezar a perder el pelo progresivamente entre los 20 y los 40 años. Con el paso del tiempo, se irá definiendo un patrón que resulta distinto para el hombre y la mujer:

  • En las mujeres la alopecia androgénica está relacionada con una combinación de niveles elevados de testosterona en sangre, la presencia de receptor beta 2 de estrógenos en el folículo piloso y el gen CYP19A1. Los cambios hormonales en este caso también pueden afectar al crecimiento del cabello.
  • En los hombres, este tipo de calvicie está asociada a niveles elevados de dihidrotestosterona, una versión activada de la testosterona, y a la cantidad de receptores para la enzima 5-α-reductasa en los folículos de las regiones afectadas.

Los receptores de dihidrotestosterona se encuentran situados en los folículos pilosos de los que nace cada cabello. Dichos folículos pasan por tres fases sucesivas que, una detrás de otra, completan un ciclo de vida desde que el pelo nace hasta que se cae:

  • Anágena o de crecimiento
  • Catágena o de transición
  • Telógena o de reposo

En condiciones normales, el 90 % de los folículos se encuentra en fase anágena.

En determinadas ocasiones, como después del embarazo o en la menopausia, o tras situaciones de mucho estrés, el cuero cabelludo puede sufrir un efluvio telógeno. Este tipo de caída no se considera alopecia, sino una caída transitoria del pelo durante la cual, debido a factores externos, gran parte de los folículos pasa a la fase de reposo, seguida de una caída acentuada del pelo tres meses después.

Alopecia androgénica masculina

En los hombres, la pérdida de pelo empieza generalmente en la coronilla y las entradas, para extenderse gradualmente a las regiones parietal y temporal. La escala de Hamilton-Norwood nos permite clasificar la calvicie hereditaria masculina en siete tipos, según su progresión.

En el tipo I se aprecia un leve retroceso de la línea del pelo de la frente.

El tipo V es un estadio intermedio, donde las zonas sin pelo de la coronilla y la frente están separadas por una banda estrecha de pelo.

El estadio más avanzado es el VII, en el cual el pelo solo se encuentra sobre las orejas y en la parte de atrás de la cabeza. Estas dos zonas son las únicas resistentes a la DHT en casos de calvicie total. Son las únicas áreas que por lo general se consideran donantes en un trasplante capilar.

Alopecia de patrón femenino

En las mujeres la alopecia hereditaria se presenta de manera muy diferente a los hombres. Este tipo de pérdida de pelo se equipara a la figura de un árbol de navidad, ya que se concentra en la zona media de la cabeza, en torno a la raya del pelo.

El pelo se cae de manera difusa a lo largo del centro de la cabeza y la frente, sin llegar a experimentar un retroceso tan marcado y evidente como con los hombres en la línea de implantación.

La escala de Ludwig nos permite determinar el estadio de la alopecia de patrón femenino.

En el grado I hay un adelgazamiento del pelo en la zona superior de la cabeza, que llega hasta un límite situado tres centímetros por encima de la línea de implantación frontal.

Con el grado II se acentúa la cualidad rala en la misma zona.

En el grado III la alopecia se instala y es más acentuada en la coronilla.

¿Cómo se diagnostica la calvicie hereditaria?

Mujer quitando los pelos de un cepilllo

A la hora de evaluar y determinar cuál es la causa de un caso de alopecia, el dermatólogo o tricólogo debe recopilar toda la información posible en una historia clínica. La exploración física es también fundamental, y puede complementarse con el dermatoscopio: se trata de un dispositivo de uso manual que emite luz, lo que permite examinar en detalle el cuero cabelludo y las áreas afectadas por la alopecia.

También es posible tomar dos o tres muestras para realizar biopsias de la piel y estudiar los tejidos. Estos análisis permiten identificar si existe la disminución del tamaño de los folículos asociada a la alopecia androgenética.

Finalmente, y debido a la influencia de algunas enfermedades sistémicas sobre la alopecia, es conveniente realizar algunas pruebas adicionales que permitan descartarlas. Principalmente:

  • Análisis de sangre y orina
  • Ferritina sérica
  • Perfiles hormonales o lipídicos

El diagnóstico de la alopecia hereditaria es por tanto algo complejo, que puede confundirse con otras patologías o incluso con caída transitoria si no se consulta con un especialista. Esta persona será la encargada de emitir el diagnóstico más adecuado y recomendar un tratamiento ajustado a las necesidades de cada paciente.

¿Es posible prevenirla?

Hombre haciendo deporte subiendo unas escaleras corriendo

Mantener un buen nivel de salud general es una condición muy importante para que el cuero cabelludo esté sano y el pelo crezca a pleno rendimiento. Es decir: para tener buen pelo hay que adoptar hábitos saludables. Esto incluye una alimentación variada y equilibrada, abstenerse de fumar o consumir alcohol y hacer ejercicio de manera regular.

El control del estrés también es fundamental para evitar la caída del cabello. Es recomendable poner en práctica algunas rutinas de relajación, como meditar o hacer yoga.

Cuidados del cabello

Si está desarrollando alopecia, es conveniente seguir ciertas precauciones para no dañar el pelo más de lo debido o acelerar su caída.

Evite peinados en los que el pelo se tense demasiado, o productos como tintes o acondicionadores que contengan sustancias potencialmente irritantes. El uso de calor para peinar, moldear o secar el cabello también está desaconsejado.

Condiciones patológicas

Algunas enfermedades crónicas pueden provocar que la alopecia androgenética se presente a edades más tempranas, o que evolucione con mayor rapidez. Consulte con su médico cuál es el tratamiento más adecuado para evitar la aceleración de la caída del cabello si sufre una de estas patologías.

Con respecto a la alopecia de patrón femenino, cerca del 50 % de las pacientes que la padecen presentan síndrome metabólico. Las enfermedades de la tiroides se asocian, además, en un 30 % a este tipo de calvicie. La alopecia androgénica masculina también se presenta en un 60 % en pacientes con síndrome metabólico y resistencia a la insulina.

¿Qué tratamientos y soluciones hay?

Mujer enseñando la raya del pelo, el área donde aparece la alopecia androgénica femenina

Hoy en día disponemos de multitud de tratamientos que pueden ayudarnos con la alopecia androgenética. LOs frentes de acción suelen ser tres:

  1. Frenar o ralentizar el avance de la caída
  2. Promover el crecimiento del cabello sano
  3. Correcciones estéticas para rellenar las áreas despobladas

Estos tratamientos pueden ser locales o sistémicos, en función de la decisión del paciente y la recomendación del médico especialista.

Tratamientos tópicos

Entran en esta categoría todos los tratamientos que se aplican directamente sobre el cuero cabelludo. El más popular es el minoxidil al 5 % en loción o espuma, que suele ser eficaz cuando la alopecia es incipiente. Debe aplicarse dos veces al día sobre el cuero cabelludo seco. El efecto del minoxidil se observa después de unos cuatro meses de tratamiento. Si se suspende la pérdida de pelo reaparece.

Los antioxidantes tópicos pueden también dar buen resultado. Sustancias como L-cisteína, vitamina C, biotina, L-metionina y zinc aumentan el grosor del pelo e incrementan la velocidad de crecimiento. Algunos de ellos pueden ser administrados de forma oral.

Tratamientos sistémicos

Son los conocidos como antiandrágenos sintéticos y su función es paralizar la actividad dañina de la DHT en el folículo piloso. Uno de estos medicamentos es el finasteride, que se administra por vía oral en dosis de un miligramo al día, y requiere receta médica.

Este medicamento bloquea la conversión de testosterona en dihidrotestosterona, y es efectivo aproximadamente a partir del tercer mes.

Tratamiento quirúrgico

Para los casos moderados o avanzados de calvicie, las técnicas quirúrgicas son las que nos dan mejor resultado, especialmente cuando se trata de alopecia androgénica. El trasplante de pelo es una intervención que no genera rechazo, ya que los injertos provienen del propio cabello del paciente. No requiere hospitalización, se realiza con anestesia local y es un procedimiento de mínimo riesgo.

El trasplante capilar puede practicarse siguiendo dos técnicas:

  • Para la técnica FUSS tomamos una tira de piel con pelo de la parte posterior de la cabeza y separamos las unidades foliculares. Estas pueden contener varios folículos, que se implantan en las zonas afectadas por la alopecia.
  • Con la técnica FUE se toman directamente las unidades foliculares con un micromotor, sin desprender piel, por lo que las cicatrices son mínimas.

Una vez se han extraído las unidades foliculares aptas para el trasplante, el cirujano abre los canales de implantación en los que irán colocados individualmente los injertos. Tras la intervención, se formarán pequeñas costras en cada uno de estos canales, que caerán pasados algunos días. Tras esta etapa, el cabello trasplantado caerá también, pero los folículos permanecerán activos en el cuero cabelludo.

Es entonces cuando da comienzo un nuevo ciclo de renovación capilar. En dos o tres meses el cabello nuevo empezará a crecer de forma permanente.

Conclusión: la alopecia androgénica tiene solución

La alopecia de patrón femenino y la alopecia androgenética masculina están relacionadas con factores genéticos y hormonales. Otras circunstancias como la dieta, el estrés y los hábitos no saludables inciden también en su aparición y desarrollo. De igual forma, la coexistencia con enfermedades crónicas como patologías de la tiroides, resistencia a la insulina y síndrome metabólico están relacionados con la aparición de la calvicie hereditaria.

Para diagnosticarla, debemos realizar una historia clínica y una evaluación completa del paciente. La exploración del cuero cabelludo puede complementarse con el uso del dermatoscopio. La biopsia de la piel de la zona nos proporciona información importante, como por ejemplo la atrofia de los folículos pilosos.

Una vez se ha elegido el tratamiento, es posible probar con diferentes vías de acción en función de la progresión de la calvicie. Entre ellas, el trasplante capilar proporciona una solución definitiva para repoblar las zonas con baja densidad con el propio pelo del paciente.

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